Este año, aprovecho el número para hacer una lista de esas que tan bien suelen tirar en Internet. A ver si consigo completar todas (y sin hacer trampas, no como en los ABC anuales).
- Nací por cesárea.
- Creo que mi madre hubiera preferido un chico.
- Me iba a llamar Alba, pero en el último momento mi padre pensó que, con lo bien que hablan algunos familiares de esos que todo el mundo tiene en 'el pueblo', era tentar a la suerte y acabarían llamándome como al papel de cocina.
- Después de nacer, mi padre me llevó a hacerme los agujeros para los pendientes sin pedirle permiso a mi madre, que se vengó años después (ver 21).
- No tengo hermanos.
- Al contrario que la mayoría de los niños, aprendí a hablar antes que a andar.
- Con dos años, le llené a mi tía de patitos (o lo que a mí me parecían patitos por aquel entonces) toda una pared hasta mi altura de su casa en la playa.
- Tengo recuerdos anteriores a la caída del Muro de Berlín, aunque un poco difusos.
- No recuerdo cuándo aprendí a leer.
- Mis primeros libros fueron 'Asterix y los colores' y 'El niño descubre'. El segundo no me gustaba.
- Mi primer día de cole, mientras esperaba con mi madre, me salió sangre de la nariz. No entiendo por qué, porque ya llevaba un par de años yendo a la guardería.
- Me he metido en charcos (con consecuencias catastróficas) al menos tres veces.
- Pasé directamente de la serie blanca a la serie naranja de El Barco de Vapor.
- Siempre he odiado que me hagan fotos.
- Las únicas mascotas que mis padres me dejaron tener eran pájaros. Uno se escapó y otro murió de viejo cuando estaba en bachillerato (yo, al canario nunca lo escolarizamos).
- Un desastrosísimo examen de química en secundaria inclinó la balanza en favor de las letras.
- Cuando estaba en primero de bachillerato pesaba 42 kilos. Que nadie piense en trastornos alimenticios, es que tuve una bacteria.
- Saqué dos sobresalientes en selectividad (un 9 y un 10). En otro examen dejé sin contestar una pregunta y no me pasó nada.
- Cuando cumplí 18 años, mis padres encargaron una tarta que decía "Felicidades. Ya puedes votar".
- Voté por primera vez en las autonómicas en octubre de 2003, gracias al 'tamayazo".
- Mi madre esperó pacientemente a que tuviera 18 años y un piercing en la nariz para echarle en cara a mi padre lo de los agujeros de las orejas (ver 4).
- Mi primer trabajo fue envolviendo regalos en una campaña de Navidad. Repetí al año siguiente.
- No tuve viaje de fin de carrera.
- Aún no he recogido mi título de alemán. Si quisiera hacerlo, tendría que volver a pagar las tasas, porque perdí el recibo y en la Escuela de Idiomas juran y perjuran que no lo tienen.
- Tengo una afición un poco preocupante al material de papelería.
- Nunca salgo de casa sin reloj, salvo cuando voy al gimnasio.
- No sé cuánto peso.
- Lo más lejos que he llegado ha sido hasta la Costa Oeste de Estados Unidos.