En Berlín, a 10º, sin el más mínimo atisbo de sol y con la calefacción puesta (porque 10º sin sol y con humedad parecen muchos menos), por fin tengo tiempo (y ganas) de explicar qué hecho aquí durante tres días.
El caso es que hay algo llamado Careers in Europe, que de entrada suena muy bien y que se celebra todos los años. Para ir, tienes que registrarte, subir tu CV y esperar pacientemente a que la organización te seleccione. Esta era la tercera vez que lo intentaba pero sólo la primera que me han seleccionado. Comprobé que no chocara con la Ruta 66 y en Berlín que me planté.
El primer día del evento fue la presentación. Con discurso y todo. Allí hablé con los señores de una gran empresa, que me contaron exactamente lo mismo que en Forempleo (pero en otro idioma) y me dieron exactamente el mismo folleto que me dieron en Forempleo (que estaba en inglés, igual que el que me dieron en Forempleo). Pues muy bien, al reciclaje que va a ir, igual que el de Forempleo.
Volví a casa (bueno, a la casa donde amablemente me han acogido estos días) con una ligera sensación de frustación. Creo que es inevitable después de haber hecho 2.000km de más para escuchar "apply by web". Me compré una caja de comida china antes de subir y me metí en la cama del cuarto de invitados con la esperanza de que todo mejorara al día siguiente.
El día siguiente llegó y fue breve. Más de lo que debería, ya que se supone que el evento estaba programado hasta las 19:00 y yo me largué de allí a las 14:30. Visité a todas las empresas (menos la del folletito), escuché un par de "apply web", dos "sólo queremos ingenieros" y un "buscamos gente que hable ruso fluido y que tenga varios años de experiencia en banca para nuestras oficinas de Kazajstán". A los del ruso fluido: ¿qué puñetas hacen ustedes en un evento llamado Careers in Europe para jóvenes que quieren trabajar en la Unión Europea?
También hubo un par de sorpresas positivas: una empresa que te hacía caso, recogía tu CV, te hacía preguntas y se sentaba a hablar contigo durante unos minutos (gracias por prestarnos atención); un chaval que lo tenía más jodido que yo (era filólogo y siempre viene bien ver que no eres la única persona que resulta inútil por no haber estudiado una ingeniería o empresariales); y dos señoras de recursos humanos que accedieron a ver mi CV cuando les dije que hablaba alemán, y que quedaron gratamente sorprendidas por gran parte de la información que éste contenía.
Fue especialmente curioso el caso de una empresa de ingeniería de Munich. Fui a visitarlos y la seleccionadora que quedaba libre se puso a hablar conmigo en inglés y de pie. Me dijo que lo sentía mucho pero que sólo estaban interesados en candidatos que hablaran alemán. Pues muy bien hablemos en alemán. Le conté un poco mi vida y le dije que si quería ver mi CV. Se lo di, leyó la primera página, le cambió, la cara, leyó la segunda página y me invitó a sentarme. Le solté un rollo, le señalé varios puntos de mi CV y quedó bastante contenta conmigo. Esperemos que me tengan en cuenta para algo.
De esta misma empresa conseguí el regalo promocional más absurdo que he visto nunca. Era una cajita metálica mate, metida en otra cajita de plástico opaco. Yo pensaba que era un tarjetero (es decir, algo útil). Cuando llegué a casa y abrí el paquete vi lo que realmente era: un kit para hacer sudokus. Librito con 40 sudokus, un lápiz pequeño, goma de borrar y sacapuntas. Además de esto, conseguí unos cuantos de mis queridos bolis, un paquete con post-it de diferentes tamaños y un librito de notas para repartir tarjetitas a los conocidos con "razón" (mal tiempo, impulso repentino, exámenes próximos...), "propuesta" (cine, copa, película...) y "propósito" (ser positivo, sonreir a la vida, ver todo de color rosa...).
Comí el "lunch" que nos daban allí (tres sándwiches muy decepcionantes), hablé con las dos empresas que me quedaban y fui a casa a cambiarme de ropa. El resto de la tarde la pasé haciendo turismo y preocupada porque han cambiado el nombre de la parada de metro de la puerta de Brandeburgo.
Del último día no tengo nada que contar, porque fui por ir.
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jueves, 13 de mayo de 2010
lunes, 9 de noviembre de 2009
Berlín, 20 años sin muro
Hoy, 9 de noviembre de 2009, se cumplen 20 años de la caída del muro de Berlín.
La ciudad fue fundada en el siglo XIII y su nombre no procede de la palabra alemana para "oso" (Bär), el símbolo de la ciudad, sino de una palabra eslava cuyo significado es "terreno pantanoso". A lo largo de la historia, ha sido capital del Reino de Prusia, de la República de Weimar y del III Reich, que diseñó un gran proyecto arquitectónico para convertirla en la capital de Germania.
Después de la Segunda Guerra Mundial, los aliados se repartieron la ciudad, quedando ésta dividida en cuatro sectores de ocupación: el este para la Unión Soviética, el suroeste para Estados Unidos, el noroeste para Francia y el centro para Gran Bretaña. En 1948, los tres sectores occidentales de Berlín se unificaron, se constituyó la República Federal de Alemania y se estableció el marco alemán como moneda oficial de la RFA. La Unión Soviética respondió a esta maniobra con un bloqueo, que fracasó por la creación de un puente aéreo para el suministro de la ciudad.
El resto del país también quedó dividido en dos: la República Federal de Alemania (RFA, afín al bloque capitalista) y la República Democrática de Alemania (RDA, afín al bloque comunista). Berlín occidental, perteneciente a la RFA, quedaba en medio de la RDA. Por esta razón, la zona oeste de la ciudad fue utilizada como vía de escape por la población de Berlín para escapar la RFA.
La RDA perdía población. Sobre todo población joven y laboralmente activa. Para evitar el éxodo masivo de ciudadanos, las autoridades comunistas decidieron colocar vallas alrededor de la zona occidental. El 13 de agosto de 1961, Berlín amanecía divido físicamente. Más tarde se levantaron dos muros, uno exterior y otro interior, que cubrían un total de 144 kilómetros. Entre los dos muros se dispusieron todas las medidas de seguridad necesarias: guardias armados, torres de vigilancia (aún se puede ver alguna en pie) sensores de movimiento, focos potentes que iluminaban la zona y una superficie de arena, donde quedarían marcadas las huellas de cualquier intruso.
El muro atravesaba calles y edificios. Las primeras evasiones se efectuaron desde las ventanas de las casas cercanas al muro, que más tarde fueron desalojadas y cerradas. Los habitantes de la zona occidental podían acercarse al muro, tocarlo, pintar en él... pero no los ciudadanos de Berlín este. Los guardias fronterizos tenían orden de disuadir a tiros a cualquiera que intentara aproximarse desde el lado oriental. Este perímetro de seguridad era conocido como "la franja de la muerte".
En 1989, algunos países del bloque comunista habían abierto sus fronteras, siguiendo la política de apertura del entonces presidente de la URSS Mijail Gorbachov. El primero de ellos fue Hungría, convirtiéndose así en el primer puente de salida hacia occidente. En toda la Europa comunista hubo concentraciones pidiendo la apertura de las fronteras. En Alemania, las protestas comenzaron el Leipzig, con una periodicidad semanal, y cada vez ganaban más apoyo popular.
En vista de la situación, las autoridades políticas de la RDA convocaron una rueda de prensa para anunciar el proyecto de una nueva ley que permitiera viajar al extranjero y suavizar las protestas. El elegido para representar al gobierno fue Günter Schabovski, periodista y miembro del Politburo. Después de la elección, Schabovski desapareció durante varios días y se ausentó de las reuniones de preparación de la rueda de prensa.
El 9 de noviembre de 1989 se celebró la rueda de prensa. Schabovski se limitó a leer el comunicado oficial que le fue entregado. Después de la lectura, comenzaron las preguntas de los periodistas. El comunicado no especificaba cuándo se abrirían las fronteras. Como el señor Schabovski no había asistido a las reuniones, se limitó a buscar una fecha en el documento. La única que encontró fue la fecha de redacción del mismo (9 de noviembre de 1989) y decidió que esa misma fecha era la entrada en vigor de la inexistente ley de apertura de las fronteras. El teletipo de Asociated Press fue contudente: "La RDA abre sus fronteras". Así mismo dio la información el informativo de la ARD (la principal cadena alemana de televisión, por aquel entonces sólo en el lado occidental). La noticia hizo que miles de berlineses salieran a la calle.
Los berlineses del este colapsaron los checkpoints. Al otro lado, los habitantes de Berlín occidental preparaban el recibimiento con productos capitalistas (como latas de Coca-Cola) y cantando "el muro tiene que caer". Los guardias fronterizos estaban perdidos. Uno de ellos llamó a su superior. "Haga usted lo que deba" fue la única directriz que recibió. Preguntó quién llevaba pasaporte, obtuvo cuatro respuestas afirmativas, hizo números y decidió abrir el checkpoint de par en par.
28 años después de la construcción del primer muro, Berlín volvía a ser una sola ciudad. La Puerta de Brandeburgo, que durante años quedó aislada entre el muro interior y el exterior, se convirtió en símbolo de la reunificación. Casi un año después (3 de octubre de 1990) se hizo efectiva la reunificación de Alemania.
Así es como me lo contaron.
Imágenes:
Después de la Segunda Guerra Mundial, los aliados se repartieron la ciudad, quedando ésta dividida en cuatro sectores de ocupación: el este para la Unión Soviética, el suroeste para Estados Unidos, el noroeste para Francia y el centro para Gran Bretaña. En 1948, los tres sectores occidentales de Berlín se unificaron, se constituyó la República Federal de Alemania y se estableció el marco alemán como moneda oficial de la RFA. La Unión Soviética respondió a esta maniobra con un bloqueo, que fracasó por la creación de un puente aéreo para el suministro de la ciudad.
El resto del país también quedó dividido en dos: la República Federal de Alemania (RFA, afín al bloque capitalista) y la República Democrática de Alemania (RDA, afín al bloque comunista). Berlín occidental, perteneciente a la RFA, quedaba en medio de la RDA. Por esta razón, la zona oeste de la ciudad fue utilizada como vía de escape por la población de Berlín para escapar la RFA.
El muro atravesaba calles y edificios. Las primeras evasiones se efectuaron desde las ventanas de las casas cercanas al muro, que más tarde fueron desalojadas y cerradas. Los habitantes de la zona occidental podían acercarse al muro, tocarlo, pintar en él... pero no los ciudadanos de Berlín este. Los guardias fronterizos tenían orden de disuadir a tiros a cualquiera que intentara aproximarse desde el lado oriental. Este perímetro de seguridad era conocido como "la franja de la muerte".
En vista de la situación, las autoridades políticas de la RDA convocaron una rueda de prensa para anunciar el proyecto de una nueva ley que permitiera viajar al extranjero y suavizar las protestas. El elegido para representar al gobierno fue Günter Schabovski, periodista y miembro del Politburo. Después de la elección, Schabovski desapareció durante varios días y se ausentó de las reuniones de preparación de la rueda de prensa.
28 años después de la construcción del primer muro, Berlín volvía a ser una sola ciudad. La Puerta de Brandeburgo, que durante años quedó aislada entre el muro interior y el exterior, se convirtió en símbolo de la reunificación. Casi un año después (3 de octubre de 1990) se hizo efectiva la reunificación de Alemania.
Así es como me lo contaron.
Imágenes:
- Pariser Platz, Unter den Linden y Torre de la Televisión (2009)
- Restos del muro al lado del Ministerio de Hacienda, antigua sede de la Luftwaffe (2009)
- Checkpoint Charlie (2009)
- East Side Gallery y Torre de la Televisión (2009)
- Puerta de Brandeburgo (2009)
(más fotos)
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