Normalmente oigo chirriar de frenos o que alguien derrapa porque baja la calle a la que da mi ventana un poco forzado o porque alguno entra como no debería en la rotonda que hay al final de esta calle. Pero esta noche he oído el telefonillo a las 5:00, mientras unas luces que parpadean se colaban por mi ventana.
Uno de los ya mencionados tarados se ha estampado contra seis coches aparcados. Lo más divertido de todos es que uno de los perjudicados ha sido el coche de mi padre y otro ha sido mi 206, al que le tengo mucho cariño y aprecio (aunque, últimamente, lo tengo un poco abandonado). Qué puntería, oiga. Como mi padre no me deja bajar (y hace mucho frío, todo sea dicho) cuento la historia, que la tengo más reciente. Mis antiguas compañeras de la uc3m se podrán hacer una idea de cómo me siento con la calle cortada, un camión de bomberos, todo lleno de policías, siete coches hostiados delante de casa y sin poder bajar. Al coche de mi padre le han arrancado el paragolpes delantero (y deduzco que tiene un buen golpe en el lado que no veo). Al mío no se qué le han hecho, porque me tapa un árbol y además es azul oscuro, cosa que no favorece la visión nocturna. No habrá sido muy grave, porque acabo de verlo bajar la calle con mi padre dentro.
Inevitablemente, he recordado aquella noche en que mi madre me llamó por teléfono para decirme que mi anterior coche, un AX con el que me llevaba muy mal, estaba hostiado en mitad de la calle. El pobre coche estaba aparcado, sin molestar a nadie, cuando un gilipollas con un coche con mucha más cilindrada y menos carga aerodinámica (y encima amarillo) se dio de lleno contra él. Mi coche voló por encima de los contenedores de basura, se dio la vuelta, aterrizó con el techo y se arrastró un par de metros hasta que un pequeño muro lo frenó. Cuando llegué a casa, los bomberos ya le habían dado la vuelta, con lo cual la foto perdió bastante espectacularidad.

Y esto, amiguitos, es el lugar donde vivo desde hace 24 años y un mes.
Actualización: el responsable de todo el pifostio fue un niñato con un A3 rojo. Luego nos sorprendemos de que los coches rojos y amarillos paguen más de seguro... Al coche de mi padre le arrancaron el paragolpes, como ya dije, y la rueda delantera derecha, que ya hay que ser burrro, porque mi padre lleva un coche grande con unas llantas proporcionales (y de acero) a la medida del vehículo. Mi dosci no tiene nada, el golpe de chapa que le vio la policía me lo dieron en el parking de una cadena de televisión en la que estuve trabajando. Si me lo arreglan, yo pongo cara de pena y digo que sí, que me lo dieron anoche.