En mis ratos libres me dedicaré a enredar con la plantilla de este blog en casa y con un proyecto extraño en el que me he metido hasta el corvejón sin saber cómo. Las aberraciones que le voy a hacer al blog las iréis sufriendo poco a poco (excepto los afortunados que hayan decidido seguirme por RSS, que no tendrán que aguantar mis desvaríos creativos). El proyecto aún tardará un poquito, porque eso lleva más tiempo, necesito ayuda externa y no sé si lo publicaré en el blog, depende de si sale bien o regular.
Hale, a seguir la mañana que, como dice Blanca, "hoy puede ser un buen día" y estoy haciendo lo imposible para que nadie me lo joda. A quien se le ocurra presentarse ante mí con contratiempos le corto la cabeza. Y, para que duela más que un tajo limpio, completo la amenaza con el machete de la mili de mi padre, que está mal afilado y con roña acumulada de años.